EMOTIVO ACTO DE GRADUACIÓN

Graduación 2º Bach

GRADUACIÓN DE LOS ALUMNOS/AS DE 2º DE BACH.

27 DE MAYO DE 2016

Palabras de los alumnos/as

 

El roce hace el cariño y el cariño a su vez, la confianza”, y que mejor frase para describir este curso. Un curso, que, tras tantos momentos vividos, hoy se gradúa, momentos buenos y no tan buenos, pero de los que siempre juntos hemos sabido sacar lo positivo. Ahora echamos la vista atrás y nos quedamos con las risas, las alegrías, las nuevas experiencias, las amistades, tanto las creadas en estos dos últimos años como las que nos acompañan desde que éramos pequeños.

Hoy, 27 de Mayo, acabamos igual que empezamos, cargaditos de lágrimas. Entramos sin querer quedarnos y nos vamos sin querer irnos.

Desde los últimos años se nos vienen a la cabeza las mismas cinco palabras: “ Es la última vez que…”. Estas palabras se complementan con nuestro último día de uniforme, último día de Santa Claudina, último día de clase entre estas aulas que tanto nos han marcado.  Un día en el que  tenemos q estar orgullosos de lo que somos, del trabajo realizado hasta ahora, constancia y esfuerzo.

Aquí empezó todo, y aunque sean 15 años, parece que fue ayer cuando llegábamos de la mano de nuestros padres, con nuestro babi rojo y nuestra taleguita, intrigados por saber si tocaba fruta o bocadillo hasta que lo descubriésemos sentados en la línea azul.

Pasamos de los recreos en los que Paco era el cura y el novio de las bodas, en los que éramos mineros y arquitectos y jugábamos al fútbol con un brick de zumo, a las clases de Marita con el “ punto, punto, raya”, al “derecha, derecha, izquierda” de Lola, el gran paso del lápiz al boli, el muy bien y olé de Macarena y el pequeño Stuart  de Virgina, que hoy celebra su comunión junto a nosotros. No olvidamos la boda de Elena, el corro de Carmen Villaseca y el “si te duele aquí po vete allí” de Silvia.

Todos estos pequeños detalles nos marcaron y prepararon para afrontar el gran cambio. Sólo vosotros sabíais a lo que nos enfrentábamos y solo ahora somos conscientes de vuestro gran trabajo en nuestra formación.

Pasamos a la ESO, que podemos decir que es la etapa que nos ha definido como personas. De ella me llevo la importancia de llevar el polito por dentro, el típico saludo en inglés de Bernie “good morning hoy are you…”, el respeto a los animales de Fátima, lo presente que va a estar siempre Jesús en nuestras vidas gracias a Mercedes, el hecho de que los profesores en los viajes pierdan esa faceta de autoridad hasta el punto de hacer el pino mejor que un niño y que el deporte y el japonés pueden estar relacionados gracias a Guillermo.

Pero sin duda la lección más importante que nos ha dado esta etapa es a valorar los momentos con las personas que nos rodean, éstas de las que nunca nos habíamos separado, pero que tras 10 años llegó el día. Este cambio supuso la marcha de unos y la llegada de otros, a los que acogimos como si siempre hubieran estado.

Cinco viajes y cada uno mejor que el anterior, porque no todo se quedo en la granja escuela o el parque San Benito, no se nos olvida ningún momento allí vivido basado en la convivencia y en el aprender a estar juntos; en Sierra Nevada, quién nos iba decir que cuatro intensos días donde caída tras caídas supimos conocernos y ayudarnos a levantarnos  juntos. No nos basta con seis horas al día sino que Granada y Valencia nos siguen sabiendo a poco. Italia, un impulso  para hacer de la pequeña diferencia entre nuevos y antiguos una masa entera de unión y alegría. Yo no sé cómo lo habéis hecho, que me niego a volver a esos sitios si no es con vosotros.

Pero cómo no vamos a ser una familia si lo tenemos todo: el señor Fontán a la cabeza junto a la señora que no señorita Lorente Sampalo, López Vega como la abuela moderna de todos y Pablito, Fernandito y Luisito siempre dispuestos a dar por saco.

Ojalá donde vayamos podamos mantener la sonrisa a las 8 de la mañana de Lourdes o Manu y transmitirles a los demás la felicidad de Belén o la bondad de Álvaro Castro.

Tranquilas Patri, Elena y Miriam, todavía queda Selectividad. Solo nosotros sabemos lo que es tener a alguien que te recuerden 324 días que quedan para el Domingo de Ramos, y sí Domingo de Ramos, no Sergio Ramos, Lucía Rueda! Aquel que no puede terminar una frase sin decir “no hombre”, aquella que no va a dejar ninguna idea en el aire en relación con el sexismo o aquella que toda palabra que digan le recordará a comida. Al final, todos podremos reunirnos para comprarle unos zapatos nuevos a Jesús Sánchez y sabemos que seguramente María y Paloma llegaran tarde.

De aquí van a salir empresarios, médicos, ingenieros, la directora del Louvre y de la galería Uffizi, una cantante, psicólogas, militares, informáticos e incluso un numerario.

Pero todos con algo en común, siempre podrán decir que han sido alumnos de Jesus María El Cuco.

Hemos necesitado mucho para llegar hasta aquí, casi tanto como los folios que necesita Ángela en un examen. Pero no os equivoquéis, no han sido las noches de flexo las que nos han hecho alcanzar la meta, han sido las horas de risa con vosotros, los recreos de buenas conversaciones…los que han conseguido hacer de la tarea más difícil un esfuerzo llevadero.

Cada uno escribimos a principio de curso una meta distinta, la tuya, Jaime, era seguir pudiendo escuchar y ayudar a los demás, y ahora desde ahí arriba te aseguro que lo has conseguido. No solo has superado a Luis en décimas, nos has superado a todos, por ser la razón de unir de tanta gente. Nos has enseñado el verdadero valor de la amistad y que la distancia entre el cielo y la tierra es más cercana de lo que creíamos.

Días y días en la misma clase, 30 horas semanales, compartiendo vida junto a ti hicieron que fueses algo esencial que nunca creíamos que íbamos a perder. No somos la generación de los “los pobrecitos”, nuestra intención no es dar lastima, porque aunque sabemos que nos entendéis, es muy complicado que podáis compartir nuestro dolor. Todos sabemos lo que es una pérdida pero poca gente sabe lo que es perder a un amigo, poca gente sabe lo que es perderte, Jaime.

Cuando creíamos que ya sabíamos todo de la vida nos chocamos con la realidad, y volvisteis a enseñarnos que la vida es muy corta y que hay que disfrutar de ella, como tú siempre decías.

Esta promoción, después de lo que nos ha pasado, ha sido una generación del 98 que como bien sabe M Ángeles ha tenido que buscarle el sentido a la vida y una respuesta al por qué nos causa dolor en tantas ocasiones; hemos encontrado el coraje, la fuerza y las ganas, porque solo por ser cucones lo hemos afrontado de otra manera.

Has dejado en nosotros una parte de ti, todos unidos reconstruimos esas partes haciendo un nuevo Jaime, que será eterno. Intentamos hacer viva tu ausencia, ya que nos has demostrado que lo que has dejado aquí es casi igual de grande que tú. Esta amistad siempre será inmortal, amigo, este no es el final de una gran familia sino que cada 20 de Marzo tendremos un motivo para volver a vernos las caras.

Una de las últimas misas que hemos tenido en el colegio fue pidiendo por ti y ahora nos toca dar las gracias

 A mis compañeros, porque si de algo estoy segura es de que han sido los únicos que han sabido sacarme una sonrisa que en algunos momentos tanta falta me hacía. Gracias por haber conseguido hacer más amenos nuestros dia, y sobretodo, las duras semanas de exámenes. En especial, gracias a nuestro angelito de la guarda.

También nos remitimos a Juan y a Mercedes que nos enseñan día tras día la valentía y fuerza para seguir hacia delante. No os imagináis el gran ejemplo que habéis sido para nosotros, siendo el empujoncito que necesitábamos para acabar estos últimos duros meses.

Gracias a nuestros profesores, siempre tan pendientes de nosotros tanto personal como académicamente, nos sería imposible agradeceros individualmente todo lo que nos habéis aportado, pero saber que el cariño que os profesan vuestros alumnos del cuco en pocos lugares lo encontraréis.

Qué suerte hemos tenido con las pedazo de tutoras que nos han tocado este complicado año. Una pareja que como dice Rosabel se complementan a la perfección formando una combinación que todo profesor querría tener. Gracias porque sabemos que no hemos sido el curso más fácil, pero vosotras con vuestro esfuerzo habéis hecho que nos tomemos las cosas con calma, y que además de los estudios sepamos aprovechar los buenos momentos que la vida nos ofrece. Gracias por vuestra constancia y preocupación continua por cada uno de nosotros..

Gracias a nuestros padres por haber confiado en este colegio y con el transcurso de los años haber sabido apoyarme, educarme y sobretodo conocerme. Aunque a veces no lo demostremos estamos muy agradecidos por aguantar nuestros agobios constantes, nuestras penas y nuestras alegrías. Papa, mamá, siempre estaremos en deuda con vosotros, y que nunca se os olvide que os queremos mucho.

No se nos olvida dar las gracias a nuestro querido colegio, que ha sido nuestra casa durante estos quince años y lo seguirá siendo. Gracias a sus grandes directoras que  han sabido dirigir un colegio que  siempre, siempre, siempre llevaremos en el corazón. Parece que a veces nos cuesta decir la palabra gracias, pero es que en este momento no se me ocurre una palabra mejor con la que definir esta etapa.

No sé si Santa Claudina representaba todos los valores que el Cuco dice promover: cercanía, perseverancia, servicio y entrega… Pero si es así, este colegio no lo podría estar haciendo mejor.

Estamos orgullosos de decir que somos alumnos de este colegio, que estas personas que nos rodean y nos han rodeado no son simples compañeros, amigos, son parte de mi familia, de mis recuerdos y de lo que soy hoy. Estas personas me van a acompañar  en todo lo que quiera llegar a ser porque de alguna manera u otra han marcado mi pasado, mi presente y no me cabe duda que lo seguirán haciendo en el futuro. Y esto aunque suene a tópico es algo que nunca nadie llegara a comprender si no es uno de nosotros. Nos vamos siendo 46, y sí, 46, porque ninguno se ha ido, 46 que harán lo que sea para seguir permaneciendo unidos.

27 de mayo, una fecha que nos acompañará eternamente como el día en el que cerramos esta etapa tan importante de nuestra vida, que cuando me vaya, solo quede la amistad y tantos sueños que recordar.